Domingo, 25 Noviembre 2007 . Ruta Sierras de la Raya
Ruta media/alta, de 26 km., con salida en Rocita y llegada a A.D. Pto. Roque
Dificultad Media/Alta de 26 km.
Salida desde El Ancla a las 07:30 del 25/11/2007
La Ruta empieza en Rocita, 09:30 h. y termina en Pto. Roque, 18:00 h.
Cronica:
Por Las Sierras De La Raya
Se trata de un largo recorrido por tierras “rayanas” con Portugal, al sur de los términos de San Vicente y Valencia de Alcántara, en la comarca de La Campiña.
Magnífica ruta, en opinión de los participantes, en la que se alían una accidentada orografía (pequeñas serretas y afloramientos rocosos) con su abundante y variada vegetación, algo disminuida en la actualidad debido a los últimos incendios forestales.
Deportivamente exigente (larga, rompepiernas, con buen piso) y con un tiempo bastante adecuado (fresco, soleado, aunque algo ventoso –sobre todo en las zonas altas menos protegidas-), su diseño ha intentado entremezclar sus hermosos paisajes con la visita a gran parte de sus rincones más singulares:
· Caserío de las Rocitas, donde se inicia.
· Pico Mayorga y vértice geodésico, en la sierra del Naranjal
· Ruinas del castillo de Mayorga, en la sierra del mismo nombre
· Paraje del Corcho, con su misterioso caserío deshabitado
· La rivera del Jola y multitud de arroyuelos, con sus vados, con algo más de agua en sus cauces debido a las últimas lluvias.
· Las faldas montanas de la sierra de la Calera, con sus continuos “toboganes” machacando nuestras piernas y su tupido monte bajo, abundante de maduros madroños que hicieron las delicias de más de un senderista
· El caserío de Jola, minúsculo y lleno de tipismo, al pie de la Sierra de Paja, y el destacable desnivel que tuvimos que superar para alcanzar la cumbre del Pinoco y su torre de vigilancia forestal, máxima cota de nuestro itinerario, que algunos de los participantes permutaron por otra alternativa más favorable.
· El tradicional camino de Las Carrizas y, su reconfortante fuente, al pie ya casi de la pedanía de El Pino, de mayor tamaño y más poblada que la anterior, pero igualmente ubicada en un paraje inigualable.
· Y por último, tras superar el escaso desnivel de la Peña del Pino por su Portilla, la acogedora área de descanso de Puerto Roque, frente a sus Peñas, final de la ruta.
Incidentes y circunstancias menos agradables, algunos (hipoglucemia, síntoma prematuro de cansancio extremo y casi agotamiento,..): Algún día pueden pasar a mayores. Se insiste en lo que muchas veces ya se ha insinuado en las reuniones informativas previas a cada ruta (a la que sería conveniente asistir), y en el propio autobús (aquí ya muchas veces las advertencias o los consejos no son tan efectivos y llegan tarde):
Todos deberíamos ser conscientes de nuestras aptitudes y limitaciones; no se puede uno "echar al monte" sin conocer previamente los objetivos, circunstancias y dificultades del recorrido, y sin una mínima preparación “ad hoc”
Es notoria la falta de adecuación física previa de algunos, que además parece que toman como un entrenamiento, paseo, o simple “divertimento” precisamente las rutas más largas o potencialmente duras (para “prepararse”y mantenerse a tono el club tiene diseñado otro calendario de sencillas rutas alrededor de nuestra capital: sábados y domingos, a las 8’30h, en “el Ancla”).
Y me refiero también a quienes no sólo no realizan un aporte energético anterior a la actividad deportiva, sino que ni siquiera lo hacen durante la misma adecuadamente. Estimo que no lo son los “metrobocatas”que algunos se meten entre pecho y espalda en el primer descansillo del recorrido, ni tampoco quienes lo hacen solo “a la hora de la comida”-aunque el momento o sitio no lo hagan aconsejable-.
El aporte alimenticio y la ingesta de líquidos durante el ejercicio físico tienen unas pautas recomendables, entre ellas la de su frecuencia, acorde con el esfuerzo que se nos demanda.
Por otra parte el excesivo retraso a veces de la cola respecto al guía de turno, o el habitual adelantamiento del grupo de cabeza, parecen ser ya consuetudinarios.
A veces “en el pecado llevan la penitencia”.
Leocadio Mendiola
P.D.- Nuestras sospechas parecen confirmarse.
Los movimientos de tierra que observamos en el antiguo camino/pista por el que circulábamos en las proximidades yá del caserío de Jola (levantado y ensanchado), en este "estreno" de nuestra ruta, están originados por su próximo asfalto (6m. de anchura, obras de fábrica transversales de drenaje, pasos salva cunetas, etc...) hasta la carretera de la Codosera a San Vicente de Alcantara (más de 12 km.), pasando por el majadal de Rejas, suponemos.
¡ Adiós ruta !, habrá que elegir otra alternativa para la próxima.
Por Leocadio, en referencia al articulo del periodico Hoy del dia 30-11-07
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